martes, 5 de mayo de 2015

Sin Miedo



Estando así un poco sobria como estoy, te escribo para decirte que no quisiera más tiempo para estar juntos, porque comprendo perfectamente que sería un error inocente de las palabras. Tú me lo has dicho, todos tenemos exactamente las mismas horas en el día, por eso podemos usarlas para pensarnos como queramos. Entonces, como te digo, lo que hace falta es valor para decir lo que omitimos por no sufrir un poco en el futuro o mucho si es que esto vale la pena. Lo que falta son ganas de perder, de apostar lo último antes de marcharse, falta que queramos conocer lo que no podemos tener, probar lo que sería si te quedaras, borrar el futuro cierto y aventarse a extrañar a alguien. De cualquier manera estamos solos ante lo que viene, qué cambia si seguimos solos habiendo perdido un poco la cabeza. 

Aprovecho para decirte ahora lo que esconderé mañana, a medias como tú, pero a final de cuentas sin ganar ni perder nada, digo nada por no decir que ganamos dudas y perdemos miedos. 

Ojalá que esto sea un invento mío y no una gran idea de alguien. Ojalá que te vayas recordando momentos mediocres que no tocan angustias nocturnas ni provocan insomnios. 

Es fácil imaginar que ya te quise mientras no nos dimos cuenta de la hora, pero es mejor saber que como no te quiero todavía puedo irme sin anuncios ni preámbulos.

sábado, 2 de mayo de 2015

Muere Maya Plisetskaya

Hoy por la mañana me han pasado la noticia de la muerte de Maya y me dejó un vacío en el estómago. Maya Plisetskaya era LA BAILARINA que veía en los videos de funciones, entrevistas y ensayos, fue la primera persona que admiré en la vida real, más allá de mis novelas y cuentos.

Maya fue una de las razones por las que quise ser bailarina, porque quería ser como ella. Pensaba que algún día sería famosa y excéntrica, que podría bailar como nadie en el mundo y ser libre. Quería ante todo ser libre como ella. Cuando Maya bailaba parecía que no había nada más sucediendo en ningún lado más que su danza, cuando bailaba parecía que moría y de alguna manera sí lo hacía, un poco cada vez, hasta que finalmente se fue de este mundo, así, bailando hasta no tener más que decir.

Pensaba que por lo menos tenía que saber interpretar así como ella. Entonces empecé a tratar de ser en el escenario aquello que yo quisiera, convertirme en música o en un papel determinado; y así, creo que se traspasó a mi vida más allá de las bambalinas.

Y ahora Maya se murió, y con ella sentí que se murió mi sueño y mi posibilidad de ser bailarina, ya no podré ser como ella nunca. Ya no podré ser famosa ni morir entregándome poco a poco en cada momento suspendido. Aunque así fuera, comprendí algo: amar es darlo todo hasta que el tiempo no parezca transcurrir.

Este blog así se llama, "En un suspenso del tiempo", porque ahora entiendo cómo quiero vivir siempre. Suspendida del momento, después del cual todo puede acabar porque he vivido la eternidad en un solo instante.

Descanse en paz y GRACIAS



martes, 21 de abril de 2015

Dime que no

Hay razones para ocultarnos los deseos que tan débilmente dominamos, para no saber que te gusta ser imaginado con las manos en mis pechos. Sé que piensas lo mismo que yo sueño, mientras ambos sonreímos con el nudo en los intestinos. Hay una razón para no caer de nuevo en la locura, en la delicia, en la absoluta entrega, aunque sea insoportable la barrera.

Te doy una salida, para que acabes con la absurda castidad que nos carcome; solo dime que no me amas, dime que la confusión ha terminado y que me deseas sin mentiras ni promesas.

Por mi parte no hay otro, no hay más que mi piel y mis ganas de tenerte; dime que no me amas y te dejaré entrar las veces que desees hacerlo.

Si decides no tomar lo que te digo, no habría ninguna posibilidad que nos contenga. No habrá marea que nos inunde por las noches ni días fugitivos.

De antemano se lo que decides, se que no serás capáz. Yo sigo aquí, seguiré. Fingiendo

sábado, 21 de marzo de 2015

Pasatiempo de amar

Heme aquí que sin querer mi curiosidad me ha atrapado en tu silencio, aquel que repudié por ser impenetrable, ahora me ha tragado y me conquista la remota posibilidad de oír algo. Y pasa que no solo tengo ganas de escucharte, sino hasta de que me tomes, tan siquiera en la imaginación y con ella me beses donde yo te diga. Hay que ser sinceros de vez en cuando y confesar que nos hemos enamorado atraídos por la incógnita y un poco por la esperanza, aunque también habría que decir que nos alimentamos de ese futuro que nunca llega y si se acercara nos alejaríamos con tal de seguir soñando. La verdad, no es preciso que lo entienda nadie, así es para los que nos enamoramos por tener un pasatiempo, un pretexto para escribir y no estar sobrios tanto tiempo, una excusa para ser honestos. 

domingo, 15 de marzo de 2015

Silencio

Me dedico a imaginar que cerrando los ojos no existe lo que no veo y que puedo disfrutar de una soledad amable como una noche llena de grillos o de una cucharada de miel.

Prefiero mi silencio benigno a tu mordaz mudez, testaruda e infantil. Porque no otorgas un preámbulo que crea expectativa, no eres un silencio forjador de ideas, delicioso para los sentidos, lo tuyo es un silencio cobarde, evasivo, un silencio que te atrapa y te inmoviliza, no eres para mi un desierto ni me puedo derrumbar en ti o llorar hasta dormir sin necesidad de las palabras; no me comunicas ni me invitas a vivir en tu mutismo, no me dejas espacio para acomodar mi silencio con el tuyo y coexistir.

Solo quiero que sepas que hubiera sido un espacio mágico, que como dice un loco "el error no es ceguera sino cobardía" y me voy a ir porque no puedo vivir en tu mudez incómoda, me voy a seguir con mi sencilla existencia, donde no me veas ser sin decirme nada.

Reconozco que a veces dices un montón de ideas buenas, que ser mejor a tu lado es más fácil y que quizá te encuentres antes de lo esperado, pero me voy porque hace rato que entendí que soy más que una esperanza y no pienso quedarme en un terreno baldío mientras espero palabras que quizá al final no me digan nada.

(Para ti, que me conoces un poco, a quién he aprendido a querer sin demandar más de lo que das, para ti que dices leerme, para ti porque te quiero)

viernes, 6 de marzo de 2015

Poder amar

Me dijeron que cuando no es él lo primero en lo que piensas al despertar, es que ya te estás curando.  Y eso quería a toda costa: jalar aire en las mañanas sin tu nombre impreso en el pensamiento, como si hubiera estado ahí por años. Quería solamente abrir los ojos y pensar en el café, en ir al baño, en que se hace tarde, cualquier cosa, quería también curarme como dicen desde Sabines, curarme.

Confieso que pensé que viviría sumida en una imagen diluida entre los días, pensé que la nostalgia alimentaría los terrenos vacíos. No fue así por mucho tiempo. Resulta que de pronto me he curado, y es a la vez placentero y a la vez confuso. En qué pensar ahora mientras busco los zapatos, cómo convertir en arte algo simple como caminar a oscuras, cómo hacer café a tientas y hacerlo una hazaña; cómo, sin ser vista, llegar a ser feliz como lo soy ahora. Hace falta amar la vida tanto como para no terminar sola. Hace falta estar loca para desear aquello que no pediste, y para aferrarte además como si lo hubieras hecho.

Habría que ver quién se atreve a amar sin ser amado, a amar la vida porque existe, a amar porque puede desear lo bello, a amar porque puede, así de simple, amar.


Mininos

A ti y a todos los mininos que alguien pudo haber tenido y que no llegué a conocer nunca, por algo de mala suerte, por inmadurez o por actuar precipitadamente, quiero rogarles que nos perdonen. Perdóname no haberte ni siquiera besado antes de enterrarte lejos bajo un manzano, o un aguacate, no importa. Me alegra que por breves noches, tú así como ellos, lograste despertarme, por razones que no entiendo y no quiero seguir investigando. ¿Qué sonidos abrías hecho de haberte escuchado allí dentro? Hubiera quizá escuchado algún maullido, algún reclamo sordo a las inconsistencias de la vida. No me atormento pensando en que debí dejarte ser, no me arrepiento de haberte limitado antes de poder darte la vida, solo pienso en lo frágil que es el alma que se deja conmover por un ser tan diminuto, tan frágil que puede ser tirado a la deriva porque no ha aprendido a defenderse, ni a respirar en ese caso. Así que a ustedes, a ti, y a todos los mininos de este mundo que no llegaron a abrir los ojos, les digo que seguramente lo hubieran llenado de ternura, pero han sido las almas, sus almas, las sacrificadas sin rencores para hacernos a nosotros, a mí, a los que erramos tanto, seres un poco más sensibles.