lunes, 20 de mayo de 2013

Ave María Purísima

Ave María Purísima

-Yo confieso ante Dios todopoderoso… porque no puedo confesarme con nadie más en este momento y porque nadie más me escucharía, ¿de qué tengo que arrepentirme?... Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. La fe es parte de una existencia que no poseo pero que me duele. Ante Dios nuestro señor. Amén.

 -“Una vez que hayas dejado tus primicias ante el Señor, te postrarás ante Él para adorarlo". -Palabra de Dios. 

Te alabamos, Señor.

(-Ave María Purísima.
-Sin pecado concebida.
-Padre, he sido la peor mujer y por eso no puedo mirar a los ojos a los que me rodean, he hecho mal y no lograba detenerme, ¿cómo podemos confundirnos con el pecado tan fácilmente y no reconocerlo, dejarnos envolver por él? Sentí que mi voluntad me dejaba, que no era dueña de lo que hacía, perdóneme padre, porque no podría vivir así. Si usted supiera lo que hay en mi mente, si mi marido lo supiera, pero es que soy débil de espíritu aunque mi cuerpo permanezca fiel. En ocasiones lo malo me produce placer y le temo tanto, lo único que me queda doliendo es el arrepentimiento, la sensación horrible de haber pecado contra todo lo que me es sagrado.
-Si tu ojo derecho es para ti una ocasión de pecado hija, arráncalo y arrójalo lejos de ti: es preferible que se pierda uno solo de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado a la Gehena…)

Cómo me hallo aquí después de tantos años, sin mi padre que en paz descanse, con quien la misa era una ocasión para pasar un buen rato. Recuerdo lo difícil que era aguantar la risa, tomábamos la liturgia y las palabras en sus acepciones más efímeras o bien más profundas, era una gran cátedra de filosofía y buen humor; pocas cosas me divertían tanto como pasar esa hora los domingos con mi padre, eso sí, no comulgábamos: él por no haberse casado con mi madre por la iglesia y después del divorcio por qué se yo qué cosas; yo dejé de formarme en la comunión por lo difícil que me resultaba elegir de entre mis acciones diarias algunas que pudieran considerarse pecados dignos de ser confesados, no es que sea una santa, definitivamente tengo cientos de errores, lo que pasa es que no es tan simple como decir bueno-malo, la verdad es que solo hay una cosa en toda mi vida de la que me he arrepentido sinceramente… ¿por qué lo hice? Por estúpida, por inmadura, me arrepentí tanto que entiendo que no es cosa de desear no haberlo hecho, sino sufrirlo hasta que se vuelve insoportable, y como la verdad me partía la cabeza pensando en aquello que me provocara arrepentimiento de esa manera y confesar cualquier cosa que a fuerza de darle vueltas decidía que era “mala” me hacía sentir ridícula, dejé de hacerlo y por consecuencia perdí mi derecho al cuerpo de Cristo. Hoy en día las confesiones deberían ser de una hora y llamarse terapias, así sabríamos en dónde radica el mal y cómo evitarlo.

-Perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación…

No nos dejes caer en tentación… ¿por qué preocupa tanto la tentación? Si yo sé lo que quiero ser por qué habría de preocuparme lo que puedo hacer. Y líbranos del mal.
Sobre todo líbrame del mal…

Amén

La tentación no es tan peligrosa cuando tenemos la verdad o la felicidad o la certeza, al menos cuando así nos parece. Jamás le hubiera sido infiel cuando lo tenía porque no me tentaba, y ahora que no está, no es tentación hacer el amor, es una parte más de mi vida. No creo que existan las tentaciones, los hombres somos libres de elegir y al hacerlo dejamos a un lado posibilidades irrealizables, las tentaciones son aquellas otras posibilidades que dejamos escapar por elegir, nos llaman u obsesionan para recordarnos que un día fuimos libres, un momento en el que lo podíamos hacer todo, el instante justo antes de tomar una decisión, esa era nuestra libertad donde habitan ahora las tentaciones.
Amén

-De la carta del apóstol san Pablo a los romanos.

Me siento aquí como turista, como el espectador que hace que la escena parezca montada, es que soy el público que cree en lo que mira; y el Padre diciendo que la fe da la justificación, ¿No es precisamente eso lo que ocurre aquí mismo y ahora? ¿Qué es toda esta trama, qué es la Iglesia últimamente? Es que seguro ahora mismo alguien se confiesa de algo que no tuvo la culpa, pidiendo perdón a Dios, pidiéndole al padre el perdón de Dios. Deberíamos perdonar a Dios por habernos creado.

(-Yo te absuelvo de tus pecados en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.)

-Hay que creer con el corazón para alcanzar la santidad y declarar con la boca para alcanzar la salvación. Será eso la fe entonces, tomar una decisión correcta y creer en ella profundamente para que cualquier otra opción posible no logre seducirnos y no la contemplemos como la amenaza de la tentación. Me asusta pensar que la fe es la salida de la libertad, es seguridad en una sola opción correcta, la última de todas; aunque de eso se trate mi vida diaria, de hacer las cosas “bien” y sentirse también bien al hacerlas... El amor era lo correcto, tenía la verdad en la que creía, ¿y si buscamos tanto las certezas más cercanas por qué no aventurarse a buscar y creer en la última certeza de todas?

-Por eso dice la Escritura: Ninguno que crea en él quedará defraudado…

Es contradictorio, debe haber una última opción abierta a cambiar las demás, siempre debe haber la opción de libertad, del error. No concibo que haya un Dios que dispuso el mundo con una sola opción correcta, si tengo solo a Dios no necesitaría la fe.
¿Qué pensaría mi papá ahora si me viera? El sí que tenía tanta fe en mí, tanto amor, tanta certeza de haber hecho bien conmigo. Yo solo existo, igual que todos, no hay de qué sentirse orgullosos.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

-También está escrito: No tentarás al Señor, tu Dios. Concluidas las tentaciones, el diablo se retiró de Él, hasta que llegara la hora. Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús. Tomamos una decisión y al creer que es correcta no nos molestan las tentaciones, las opciones irrealizadas del mundo de la libertad pasada. Me sentaré igual que todos, no recuerdo si cruzar las piernas está prohibido…
Pero si tengo la certeza última de que existe Dios, la certeza de todas las certezas y la verdad de todas las verdades, de qué me sirvió haber elegido. Si pude elegir de entre al menos dos opciones, supongamos una buena y otra mala, quiere decir que en algún momento fui libre, pero si no soy libre de elegir a Dios puesto que este es una verdad absoluta, entonces la libertad no existió más que como un engaño para probar la fe de los hombres. Si en cambio Dios es certeza porque así lo creo en mi corazón, la opción irrealizada que dejé atrás al elegirlo, de la no existencia de Dios fue un hecho, la libertad perdura pero la verdad y la tentación dependen de mi seguridad, es decir en mi fe en la decisión. Si toda mi vida he buscado la certeza de mis decisiones y ahora la reafirmo en la última de todas, solo me lleva a una vida congruente, sin tentaciones ni arrepentimientos, pero lamentablemente no a una vida verdadera. Solo a un constante uso y deshecho de la libertad, la fe es el sello que afianza la certeza de la decisión, la que nos quita el miedo de la libertad, la que nos aleja de las tentaciones. Todo eso está muy bien de manera inmediata, pero será válido para llevar la vida entera. Tengo fe en mi amante pero no en Dios.

-Con fe, pidámosle a Dios que escuche la oración de su pueblo. Para que este tiempo sea, para toda la Iglesia, un tiempo de renovación en la fidelidad al Evangelio. Oremos.

Recuerdo cómo me enseñaba el aleluya: busca primero el reino de Dios y su justicia divina, y por añadidura lo demás se te dará… señor ten piedad.
Y cómo mi abuelo rezaba el padre nuestro como si lo analizara y lo viviera. Señor ten piedad.

-Para que los enfermos alcancen salud y fortaleza, y los que viven angustiados encuentren la paz del espíritu. Oremos.

…Cómo murió cantándole a la Virgen María, lleno de paz y amor. Señor ten piedad.

-Para que cada vez más, en todas partes, en todos los corazones, triunfe el bien por encima del mal. Oremos.

¿Dónde está mi papá ahora? Señor ten piedad.

-Para que los hombres y mujeres que forman el Ejército, reconozcan en Jesús su modelo de servicio dedicado, atento y respetuoso. Oremos.

Vengo sola a la misa como una intrusa, antes era la invitada de mi padre, él me presentó con todos, me abrió las puertas, mi presencia era justificada y aceptada. Señor ten piedad.

-Para que cada uno de nosotros seamos siempre levadura y testimonio de amor y de esperanza. Oremos.

Testimonio de amor y de esperanza. De amor y de esperanza… piedad. Amén.

Yo también fundaré un templo, daré libros sagrados y lo llamaré biblioteca. Admiro a aquellos que reafirman su fe usando su libertad, si yo pudiera hacerlo lo haría con gusto, el problema es que puedo no hacerlo y me quedo detenida sin querer usar mi libertad para algo, por miedo a perderla. Es absurdo. Mi libertad sería más absurda aun si viniera de Dios, tendría derecho divino a no creer en él.

Me quedaré sentada, no me moveré de aquí. Dios, ni siquiera puedo decirte en qué creo.

-Por Cristo, con Él y en Él, a ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos.

¿Qué? Amén



Demos gracias a Dios.

sábado, 18 de mayo de 2013

Victoria



Es cierto que has ganado, que has salido sin duda ileso. Me has ganado en todo y yo he muerto, me has matado con los ojos y tus manos, me he llorado hasta terminarme el cuerpo y sus ganas. Me he roto y quedado perdida por las esquinas que jamás revisas, partes mías tiradas por tu habitación revuelta, ahora mirando lo que haces sin mí con otra. Es verdad que se ha acabado y has ganado todo, mi recuerdo, mi odio, mi orgullo, me has ganado en todo. Victorioso tú e ileso, deja que te armemos un desfile y a mí un funeral. 

Es cierto lo que digo, pero he perdido por culpa mía, porque no me he querido y tú has querido demasiado. Hay consuelo, pero es largo y lento, mientras tú sigues vencedor yo vivo herida, pero es seguro y el consuelo llega y la muerte se cura. 

Es cierto, me puedo curar de muerte, es lento y aburrido. Son aburridos otros labios y otros placeres, son interminables los días y frustrantes los sueños. Pero a pesar de verme así, vencida, soy feliz por fin porque soy libre. Serán largos los días como infiernos y pesadas las noches de asfixia, pero son míos, no te los daría por nada, ya no tengo nada que darte tampoco. Estoy vacía. Y vacía de ti quiero quedarme.



martes, 2 de abril de 2013

Tejer historias de luna


Hay un relato que tiene que ver con la luna y con tejer la noche, tejer como se tejen las historias, palabra por palabra. Y cada historia creada sirve para grabarse a sí misma. No se sabe a dónde van a parar las historias, quizá se acaben la luna tejiéndola y la noche termine, pero si la historia no se borra habrá un pedazo de luna en cada una de sus palabras…


sábado, 2 de marzo de 2013

Planas

Una plana de que no eres el indicado, que no podrás llegar a sonreírme y  a compartirme una felicidad tuya, una plana de que no soy quien te haga feliz, una plana de que no somos juntos más de lo que somos separados. Una plana de mi nombre para que no se me olvide quién soy. Una plana como cuando aprendí a escribir para aprender que aun se cómo hacerlo. Una plana de ti y otra de mi, pero separadas para ver la diferencia. Una plana para memorizar si bien no para entender... para grabarlo en mi mente.
Una plana que verse te amo te amo te amo no te amo te amo...
Una plana que verse no es él no es él quién es él no es él...
Planas que no hacen por curar sino por repetir en absurdo el significado perdido de las palabras.
Solo los niños hacen planas y los perdidos, los que tenemos algo que recordarnos.
Planas que no terminarían nunca porque nunca ganan más que memoria,
cuando cambie el odio cambiará también la plana. Una que sea te odio te odio te odio te odio,
a otra que diga no me importa no me importa no me importa.
Cambiarán con el tiempo que es largo y lento, cambiarán hasta que no haya más que hacer más que morir.
Dirá te quise me muero te quise me muero te quise me muero... y terminará una vida de planas escritas pero no vividas. Es mejor escribir cuando el mundo no tiene sentido, pero las planas no son precisamente escribir.
Las planas son para pasar el tiempo moldeado por frases infantiles.

sábado, 20 de octubre de 2012

Típico



Típico inicio para los que tememos ser criticados por alguien que no existe… hace mucho que no escribo, como si eso justificara cualquier error en la redacción u ortografía. Pero la verdad es que hace mucho que no escribo, y es porque cada vez  me pierdo más a mí misma, nunca tuve muy claro quien era, y menos ahora. Creo que escribo porque vengo de la Feria de Libro y así como uno se engenta de personas también me “engenté” de libros. Muchas páginas que comparadas con los minutos libres que tiene una vida, no alcanza ni para la mitad de ellas. 

Otra frase muy típica para comenzar un párrafo burdo es “No sé que sea el amor, pero…”, pues bien, yo no sé qué sea el amor, puesto que lo han ensalzado tanto, pero esto que a mí me toca es más bien una locura, muy romántica eso sí. El amor se vive solo, eso lo he aprendido no sé cómo y quizá equivocadamente, pero lo que le pasa a uno es imposible de transmitírselo a alguien mas y lo que yo quisiera vivir de alguien no me alcanza ni a rosar. Y eso es solo el inicio, no amar es vivir vacío, amar a alguien es vivir la soledad del amor. Francamente como dicen es un dilema y más bien un vicio.

Las cartas las escribo bastante bien, de todo tipo, para las ocasiones especiales, formales, y demás; más las cartas de amor que te dedico o te escribo, que a veces no te las doy porque el tiempo nunca coincide con nosotros. Como esa obra que he bailado tanto este año "Amor de morado", ellos no saben pero me toca tanto que a veces no sé qué papel interpretar, si el mío o el de la obra; pero quizá sí lo saben. 

Nada de esto me está gustando, no me gusta cuando no estás porque es como si el lector cerrara el libro, y yo? quién me lee a mí cuando no estás.

martes, 29 de mayo de 2012

El duelo...

El tiempo es lo que más me maravilla de este universo, el flujo constante que gracias a la vitalidad de las cosas hace que todo evolucione, se desgaste, se enriquezca o que cambie de alguna manera. Sin excepción del alma humana por supuesto, el tiempo es imposible de ser medido y se percibe de diferentes maneras, hasta dicen que en el Espacio tiene una duración muy diferente a la de la Tierra, y que la luz de las estrellas que vemos en realidad se ha extinguido hace millones de años, eso yo no lo aprehendo pero me espanta y me fascina a la vez. Cuando el alma sufre una pérdida, el paso del tiempo hace del evento algo totalmente insignificante, lo que nos pasa es que le tememos al presente y es en el presente donde debemos ser cuidadosos con nuestros actos; saber que solo somos los de ahora, que el pasado solo nos hace si lo recordamos, que nos creamos constantemente a cada instante. Creo saber que todos estamos solos, nadie nace pegado de su ser al ser de otro, pero esa soledad no es aislante sino que nos hace crear relaciones, sino fuera así no creo que el amor pudiera surgir nunca. Cuando perdemos a alguien querido resulta que los filamentos de amor se truncan pero nadie queda más solo que antes. Las relaciones humanas son lo más importante que tenemos, y hay que cuidarlas, nutrirlas y gestar el amor para crecer personalmente; sin embargo cuando una relación deja de existir hay que recordar que nos tenemos a nosotros con la ventaja de la experiencia y tomar las decisiones acertadas para nosotros. Perder a alguien nunca es fácil, un ser querido que se va inesperadamente nos deja desolados, sobre todo si era alguien cercano con quien no concebíamos la vida sin él, si no era tan cercano nos afecta de manera distinta, quizá nos haga ver la proximidad de la muerte y su indiscriminación, pero no siempre es la muerte la causante de rompimientos de las relaciones; la verdad es que perder a un ser totalmente ajeno a nosotros pero en el que poco a poco fomentamos la confianza y lo ligamos a nuestra existencia, también es parte de las tragedias comunes de esta y todas las épocas. Lo esencial es llevar el duelo necesario y de manera saludable y depositar toda nuestra confianza en el tiempo, nunca nos defraudará ni nos podrá mentir, confiar en que las cosas y las personas y todo lo que conforma al mundo se encuentra en un devenir constante y seguro. No hay  necesidad de racionalizar las cosas, entender ayuda a madurar pero igualmente envejeceremos todos, juntos como humanidad y solos como individuos. Hay que saber que el mundo nos crea y al mismo tiempo nosotros creamos al mundo; es decir, que no podemos escapar de relacionarnos con otros seres y que entre más fuertes sean nuestras relaciones, mejores llegaremos a ser nosotros mismos, entre más nos acerquemos a nuestro entorno, más nos conoceremos, y también entre mejor cultivemos nuestras virtudes, también seremos más aptos de sostener relaciones sanas y enriquecedoras. Lo único erróneo son los extremos: el aislamiento y la dependencia no encuentran el conocimiento ni el desarrollo; fuera de ello hay que valorarnos y valorar lo que nos rodea y ambas partes nunca dejarán de crecer juntas. Cuando alguna de las dos no funcione habrá que reflexionar y enmendar errores, si no tiene solución, entregarnos al duelo. Con el Tiempo a nuestro favor ya iremos cosechando los frutos de nosotros mismos. Es lo mágico de la vida, lo que ahora duele después se convierte en nuestra mayor fortaleza. Y como dijo Silvio R. "los amores cobardes no llegan a amores ni a historias se quedan ahí, y ni el recuerdo los puede salvar". Habrá que decidir ser virtuosos y valientes!

miércoles, 16 de mayo de 2012

Notas


Entre la senda hay un mirador, un mirador repleto de ciegos felices. Caminando. Por la contemplación, por la estática mañana, por la paciencia eterna de lo temporal, por aquello que pasaba. Caminando. Por lo fluctuante de lo venidero y lo sublime, sin detenernos a mirar. Largo tiempo, quizá vidas y un día cualquiera intrascendental. Un día de cansancio, nos detenemos no por el afán de mirar sino por la incapacidad de seguir caminado. Y vemos por fin.